Un esfuerzo extra de energía
Hay momentos en la vida en que ésta parece pedirnos un esfuerzo extra de energía y entrega, para el que a menudo nos sentimos incapaces. Una buena manera de aceptar y acoger con amor ese desafío, es cerrar los ojos, y ofrecer a Dios todo ese esfuerzo que humanamente nos excede. Hacerlo con profundidad, aunque sea en un breve instante, puede convertirse en el rayo de luz que atraviese luego cada una de nuestras acciones, las eleve por encima de ellas mismas, y nos dé también la fuerza de mantenernos serenos y en paz.
La oración de la mañana
“La oración de la mañana es una renovación desde Dios. Cuando el hombre despierta del oscuro sueño a la luminosa existencia, sucede algo parecido a lo que pasó cuando el Señor le creó. El sueño le ha reconfortado; con mirada clara pone la vista en Dios y nota qué grande es Él. Renueva su fidelidad al Señor y acomete con un corazón alegre la tarea que le espera esa jornada: “Señor, aquí me tienes. Procedo de Ti; Tú me has creado. Te adoro con toda mi alma. Quiero vivir para cumplir la misión que me has dado. Atraviésame con tu gracia. Me has creado; vuelve a crearme de nuevo. Llama a mis capacidades y ponlas a tu servicio. Haz que sea para bien cuanto yo haga hoy. Concédeme que este día te complazca, para que hoy por la noche se pueda decir de él lo mismo que de cada día de tu creación: “y vio Dios que era bueno”".
De Romano Guardini, en Cartas sobre la formación de sí mismo
Hoy 20 de abril Taller Libera tu talento
Estimados lectores,
os comparto hoy un proyecto de formación en el que estoy embarcada con mucha ilusión y entrega. Se trata de
Libera tu talento
una empresa de coaching y desarrollo personal al servicio de las personas, enfocada desde el humanismo cristiano, y por tanto, abierta a la trascendencia.
Os invito a entrar en nuestra página web: www.liberatutalento.com, y a participar en el taller que tendremos esta tarde en la sede de la Fundación Desarrollo y Asistencia.
El taller de hoy constituye una Introducción al coaching. Repasaremos las principales herramientas de esta disciplina que favorecen y potencian el desarrollo personal.
¡Espero sea de vuestro interés!
Para apuntaros o solicitar más información podéis hacerlo a través de la página web.
TALLER 20 DE ABRIL 2012. INTRODUCCIÓN AL COACHING (I)
1. La escalera de la escucha: hacia la escucha empática.
2. Distinciones.
3. Modelos mentales.
4. Cambio de observador.
5. Utilidad del feedback.
TALLER 11 DE MAYO 2012. INTRODUCCIÓN AL COACHING (II)
1. Nuevos retos. Coste y beneficio del crecimiento.
2. Creencias limitantes y potenciadoras. Herramientas para gestionarlas.
3. Juicios y opiniones.
4. Visión.
5. Plan de acción.
Madres frenéticas
A veces las madres actuamos de forma frenética, descontrolamos nuestras reacciones y vertimos nuestro cansancio en nuestros hijos de forma irracional y desproporcionada, con gritos, castigos o indiferencia.
Es, sin duda, un error. Luego nos sentimos mal por haber actuado así, o nos justificamos por la carga que llevamos.
S¡gue siendo un error.
“¡Imagínate que es un pastel!”
El menú del día siguiente era brócoli con coliflor. La clásica delicia de los niños. Mi hija lo sabía, y el día anterior me insistía en que le hiciera la típica tarjeta de dieta para librarse del “mal trago”. Me daba todo tipo de argumentos, a cual más ingenioso, para que cediera y le redactara la notita.
En conciencia, yo sabía que no debía hacérsela, y no se la hice. Cuando la recogí, por la tarde, me sorprendió de la siguiente manera:
- “Bueno, mamá, ¡suerte de Alicia!”
- “¿Alicia?”
- “Sí. Me he sentado a su lado en el comedor, y me ha dicho, para tomarme el brócoli: “¡Imagínate que es un pastel!”. ¡Y he sido la primera en acabármelo!”
Luego me matizó, que se lo fue tomando con pan, y que había sido un buen truco.
Esta anécdota me ha invitado a la reflexión, sobre el potente recurso de la imaginación en la educación. Mis argumentos eran más bien morales: “no estaría bien que yo te hiciera una nota de dieta si no estás enferma, y no lo voy a hacer”. Bien, es un argumento. Esencialmente moral, y que lanza un mensaje a la niña.
Sin embargo, el espontáneo recurso de su amiga Alicia sin duda la ha motivado más que mi argumento. No sólo por la imaginación, sino porque alguien igual que ella, misma altura, misma edad, misma situación, estaba resolviendo la situación, no desde la queja, sino desde la proactividad y sus recursos personales. Y a mi hija -como cualquier niña, receptiva y atenta a lo que ocurre a su alrededor- le habrá parecido mejor solución que estar allí disgustada ante el plato de coliflor, perdiéndose patio y otras actividades interesantes.
El resultado final es que ha habido mucha complementariedad, pues lógicamente, yo aplaudí el recurso de su amiga, y además la invité a reflexionar cómo se sentía: ¡Estaba contenta! ¡Se había superado! Comprendió que si hubiera llevado la tarjeta de dieta, no hubiera vuelto del colegio tan contenta y toda esta experiencia no hubiera tenido lugar.
Esto es aprendizaje por experiencia. A mí me anima a enriquecer las normas morales con creatividad e imaginación, y de este modo transmitir a nuestros hijos la belleza que tiene hacer las cosas bien, y sobre todo que, además de suponernos esfuerzos, ser buenos puede ser divertido y crear vínculos de unión.
Georgina Trías
www.georginatrias.wordpress.com
Los niños, el llanto y el sueño
Muchos padres nos debatimos, a la hora de acostar a nuestros hijos, si conviene quedarnos con ellos a hacerles compañía, si es mejor que se duerma solo; cuando son bebés, si hay que dejarlos llorar para que no nos tiranicen, y entiendan que a dormir, solitos… Recuerdo la primera vez que fui madre, hace ya unos años: el momento de acostar a mi hija no era el mejor del día, porque realmente, su fuerte no era dormir, ni de día ni de noche. Parecía no querer perderse nada del asombroso mundo en el que había nacido. En aquel entonces, la mayor parte de la gente que me rodeaba había utilizado o utilizaba el “método Estivill” para dormir a los niños. Me lo contaban, y yo escuchaba con una cierta apertura, no fuera a ser que mi hija me hubiese tomado la medida, y la estuviera “mal educando” quedándome con ella, cogiéndole la manita o acariciándola hasta que quedaba dormida.
Tenía naturalmente una cierta resistencia a ese método que me contaban consistente en, de una forma hiperregular y medida, ir dejando llorar a tu hijo, hasta que finalmente, te contaban las madres, el niño se dormía solo. Era un método que parecía no fallar, y se sentían exitosas de haberlo llevado a cabo. A su lado parecías más bien blanda y con poco sentido de lo que es una buena educación para un hijo.
Me compré el libro y lo leí hasta el final, pero no me convenció. No me lanzaba a usar un método a mi modo de ver muy desprovisto de naturalidad, y que sobre todo lo que buscaba era el bienestar y el equilibrio de los padres. Pensé con un silogismo muy sencillo: “mientras aguante, seguiré mi sentido común de madre, que es quedarme con mi hija”. No digo que lo hiciera perfecto, y es muy posible que mi inexperiencia hiciera que mi hija no se durmiera naturalmente a un ritmo normal, pero la solución no la veía en aquel método.
Pasaron los años, y fui fiel a mi sentido común o natural de madre, y un buen día cayó en mis manos otro libro: “Bésame mucho”. De otro pediatra (Carlos González) que preconizaba la teoría contraria a la de Estivill, y sus argumentos sí resonaron en mi interior. Viene a decir: duerme con tus hijos, ámalos y achúchalos mucho, recupera, en definitiva, tu sentido común de madre y sé fiel a él. Me alegró mucho leerlo, y me sentí contenta de haber sido fiel a mi propio sentido maternal.
Estos días voy leyendo más artículos sobre el tema, y la neurociencia y muchos psicólogos salen también en defensa de la bondad de ser fiel al hermosísimo instinto maternal que nos lleva a atender a nuestros hijos cuando lloran, y a confiar en que ellos tienen una capacidad natural para autorregularse. Que mientras no lo hacen, es que aún les falta algo que nosotros les podemos dar. Y que mientras se lo demos, les estamos dotando de seguridad y confianza para la edad adulta.
Que un bebé llore demasiado, dice la neurociéntifica Sue Gerhardt, es contraproducente pues el estrés del llanto puede elevar demasiado el nivel de cortisol en la sangre, y como los bebés, a diferencia de los adultos, no tienen herramientas para regular esos niveles, les puede dejar huella para toda la vida.
Mi conclusión es que lo mejor para una madre es ser madre, y también para un padre, claro, en el sentido de que sepa mirar en las señales que envían sus hijos, ya sea a través del llanto o de las distintas emociones con las que nos sorprenden cada día, llamadas de atención que los requieren para proporcionar a sus hijos el ámbito de amor que necesitan para crecer sanos.
Georgina Trías
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Hoy, 23 de septiembre, San Pío de Pietrelcina
Un año más, el Padre Pío nos sorprende con la gracia de su intensa presencia en el día que celebramos su fiesta. Tiremos hoy de su manto y pidámosle con confianza y valentía las gracias que más necesitamos.
Dice el Padre Pío:
“Yo no soy bueno, sólo Jesús es bueno. ¡No sé cómo este hábito de San Francisco que visto no huye de mí! El mayor delincuente de la tierra es oro comparado conmigo. (…) ¿Qué es lo que puedo hacer yo? Todo viene de Dios, yo sólo soy rico en una cosa, en una infinita indigencia”.
Sentir deseo y necesidad de Dios, lejos de la autosuficiencia, es la gracia que podemos pedirle. Pues el deseo y la necesidad de Dios son caminos privilegiados de cercanía y presencia de Dios. Él ama nuestra humildad.
Gracias, Padre Pío, por tu presencia y tu entrega generosa al Señor.
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Conocer a Cristo
Conocer a Cristo.
Sigue siendo, para mí, la invitación más fuerte de estos días. Conocerle profundamente vivo en mi interior, dando forma a la parte de mi ser más profunda, anhelante de obrar maravillas.
Hoy puedo decir que le conozco, pero después de oir las palabras del Papa, imagino que por la gracia que destilan, Jesús se me aparece ciertamente no como un desconocido pero sí como un gigantesco misterio del que conozco realmente solo un poquito. Un poquito estupendo, que me llena la vida y la dota de sentido. “Imagínate si le conociera aunque sólo fuera un poquito más” me digo a mí misma en estas horas. Y en este sentido el Papa nos ha dado unas pistas para profundizar en el conocimiento de Jesús:
“Queridos jóvenes, para descubrir y seguir fielmente la forma de vida a la que el Señor os llame a cada uno, es indispensable permanecer en su amor como amigos. Y, ¿cómo se mantiene la amistad si no es con el trato frecuente, la conversación, el estar juntos y el compartir ilusiones o pesares? Santa Teresa de Jesús decía que la oración es «tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama» (cf. Libro de la vida, 8).”
El Papa nos explicaba el domingo en Cuatro Vientos que hay dos maneras de conocer a Jesús. Una como un interesante personaje religioso, la otra por la fe. Naturalmente, la que nos interesa es profundizar en ésta a ver si, ayudados por las gracias recibidas, conseguimos dar el salto de fe que nos permita vivir en la luz de Cristo cada momento de nuestra vida, independientemente del signo positivo o negativo con el que se presente.
El Papa nos contó en qué consiste conocer a Cristo por la fe:
“La fe va más allá de los simples datos empíricos o históricos, y es capaz de captar el misterio de la persona de Cristo en su profundidad.”
Y después añadió: ”Pero la fe no es fruto del esfuerzo humano, de su razón, sino que es un don de Dios (…) La fe no proporciona sólo alguna información sobre la identidad de Cristo, sino que supone una relación personal con Él, la adhesión de toda la persona, con su inteligencia, voluntad y sentimientos, a la manifestación que Dios hace de sí mismo (…)”
¿Qué decisión personal en relación a Cristo voy a tomar? Desde mi situación actual, a la luz de las gracias recibidas y de todo lo vivido, los corazones de muchos de nosotros se han abierto a una profunda sed de decidirse de forma renovada, con toda nuestra persona, corazón, inteligencia y voluntad, de forma valiente y confiada, por Cristo.
Es tarea nuestra ahora concretar en nuestra vida estas hermosas intuiciones y vivencias, siendo muy dóciles al Espíritu del Señor.
Estamos llamados a crecer en el conocimiento y el amor de Jesús: “la fe tiene que consolidarse y crecer” – dijo el Papa- “hacerse más profunda y madura, a medida que se intensifica y fortalece la relación con Jesús, la intimidad con Él.”
En realidad es una hermosa llamada al amor:
“Permanecer en su amor significa entonces vivir arraigados en la fe, porque la fe no es la simple aceptación de unas verdades abstractas, sino una relación íntima con Cristo que nos lleva a abrir nuestro corazón a este misterio de amor y a vivir como personas que se saben amadas por Dios.”
“Si permanecéis en el amor de Cristo, arraigados en la fe, encontraréis, aun en medio de contrariedades y sufrimientos, la raíz del gozo y la alegría. La fe no se opone a vuestros ideales más altos, al contrario, los exalta y perfecciona.
Queridos jóvenes, no os conforméis con menos que la Verdad y el Amor, no os conforméis con menos que Cristo.”
Cuatro Vientos no sólo ha sido una experiencia inolvidable, ha sido también una escuela de vida. Así, dijo el Papa, ”Igual que esta noche, con Cristo podréis siempre afrontar las pruebas de la vida. No lo olvidéis. Gracias a todos.”
Georgina Trías
www.georginatrias.wordpress.com
Impresiones de Cuatro Vientos
Es probable que nos resulte difícil, a todos los que hemos estado en Cuatro Vientos, siendo tan reciente, expresar de forma ordenada todas las impresiones que hemos vivido allí estos dos intensísimos días. Sin embargo, también es cierto que vale la pena anotar, expresar, compartir cuanto antes, como sepamos, nuestra vivencia, pues hacerlo nos ayuda a profundizar en aquello que más ha impactado nuestro corazón.
Por mi parte, es lo que voy a hacer en estas líneas, a modo de impresiones.
A pesar de no estar en el estricto perfil de los jóvenes ni yo ni mi familia queríamos perdernos este acontecimiento excepcional en nuestra propia ciudad, así que, finalmente, nos lanzamos a ir con nuestra hija mayor que, con sus ocho añitos, aun no entra en el perfil de jóvenes.
Comencé siguiendo la visita del Papa por la televisión, el acto de bienvenida, el hermoso himno por fin entonado delante del Papa, la alegría de Rouco que literalmente lo bailaba…, el paso por la Puerta de Alcalá; sentí un gran gozo cuando el alcalde le entregaba las llaves de la ciudad al Papa y pensé: que se las quede y nos guarde en el corazón de Cristo para siempre. Sentí la seguridad de que por unos días la luz iba a predominar en el corazón de mi ciudad. Así ha sido. Cristo ha brillado por doquier, ha estado largamente expuesto, ademas de en el Parque del Retiro, en muchas Iglesias por todo Madrid. En el Retiro, nos contaba conmovido un sacerdote amigo, sobre todo se confesaba gente que desde años no lo hacía.
En ese primer día de la llegada del Papa, viéndole mayor pero feliz y ágil, y sobre todo inmensamente sereno, me acorde de un muy querido sacerdote y amigo que hace apenas un mes ha cumplido 80 años rodeado de cariño y también feliz, despierto y ágil. Pensé en el gozo que debía de estar sintiendo él al verse en el Papa como en un espejo. ¡Qué próximo humanamente debe de sentirlo, tan cerca en edad como están! ¡Que hermosa esa cercanía que pueden sentir las personas mayores con el Papa, tanto más si son sacerdotes!
Ese día no estaba en Madrid, y el viernes, en familia, lo empleamos en tomar la decisión de acercarnos así de una manera imprevista pero con el corazón fuerte y sabedor de que hacía bien. Luego todo ha ido rodado, acogida en la parroquia, acreditaciones, etc… El Señor ha allanado el camino y nos ha permitido unirnos a los casi dos millones de peregrinos con gozo y alegría.
Ya en Cuatro Vientos, sin duda la sorpresa de la noche fue la tormenta con un inesperado viento huracanado. Mi interpretación y mi vivencia aquí es más escatológica. Imagino que cada uno de los que estuvimos allí lo vivimos de una manera personal y única.
Cuando se levantó el viento y la tormenta, me acordé de la imagen del Papa cruzando la Puerta de Alcalá, y de los días de luz que intuí en el corazón para tantas almas. Esta era la respuesta del mundo de las tinieblas, furioso porque en unos instantes, se iba a proceder a esa impresionante Adoración eucarística, seguramente el momento culminante de luz para las almas que acudían a la JMJ.
Y al mismo tiempo, Dios sacando bienes de todo: entusiasmo, alegría, fortaleza, fidelidad, reflexión… Así lo expresó el Santo Padre:
“Queridos amigos: Gracias por vuestra alegría y resistencia. Vuestra fuerza es mayor que la lluvia. Gracias. El Señor con la lluvia nos ha mandado muchas bendiciones. También con esto sois un ejemplo”
La lluvia en Cuatro Vientos ha sido una escuela para la vida, acerca de cómo afrontamos las vicisitudes de la vida. Y el Papa fue un ejemplo. Sereno en todo momento, mantuvo un elocuente silencio, el tiempo que hizo falta. También los que le acompañaban supieron hacer cada uno su papel, sin perturbarse. La actitud de todos, pero sobre todo la del Papa, me habló de lo que supone la docilidad y la confianza real y vivida en Jesús. Algo que sin duda vamos a necesitar en los tiempos que se avecinan.
La lluvia cesó y Cristó triunfó en la Adoración Eucarística.
Ahí comenzamos una meditación que hemos continuado hoy en la Misa:
Hoy hemos reflexionado sobre la pregunta de Jesús a Pedro: “Y vosotros, ¿Quién decís que soy yo?” De rodillas y con los ojos cerrados, como la mayoría de los que estábamos allí, hemos intentado responder a Jesús, desde el corazón.
¿Quién eres Jesús para mí? Tienes el primer puesto en mi corazón y mi deseo es que lo tengas también en mis actos, en mi voluntad y en mi inteligencia.
Es una pregunta muy directa, quizás hasta un poco intimidante. Te lo pregunta Cristo directamente… Si no sabes que responder es quizás porque te falta trato con Él, pero el Papa, lejos de dejarnos “cortados” ante Nuestro Señor, nos propuso una respuesta:
”Respondedle con generosidad y valentía, como corresponde a un corazón joven como el vuestro. Decidle: Jesús, yo sé que Tú eres el Hijo de Dios que has dado tu vida por mí. Quiero seguirte con fidelidad y dejarme guiar por tu palabra. Tú me conoces y me amas. Yo me fío de ti y pongo mi vida entera en tus manos. Quiero que seas la fuerza que me sostenga, la alegría que nunca me abandone.”
¿Qué os parece como oración para comenzar el día?
Concluyo aquí este articulo que ya se ha alargado más de lo previsto. Confío en continuar con impresiones y reflexiones en los próximos días.
Reconocer lo evidente
A menudo lo que más cuesta es reconocer lo evidente. Porque puede doler. Sin embargo, cuánto beneficio se extrae de hacerlo. Y cuántas complicaciones trae no hacerlo.
Decir la verdad, no engañar ni engañarse, es algo sencillo pero no fácil, según la personalidad y el amor propio que se tenga. Por no quedar mal, uno dice una media verdad y acaba mintiendo.
El problema, y éste es el gran problema, es que no todo acaba ahí, el problema es que uno acaba viviendo engañado, mintiéndose a sí mismo en pequeñas cosas primero, y luego en las más grandes e importantes, hasta ver cómo la mentira, por sutil que sea, controla la propia vida.
Esconde defectos y carencias bajo distintas apariencias: orgullo, vanidad, mera apariencia, victimismo, etc…
Uno se atrinchera en esa máscara que a veces permite avanzar de cierta manera por la vida, pero el día menos pensado, una circunstancia imprevista te desenmascara y caes muy a fondo.
Buena caída si es para resurgir en tu ser verdadero, reconociendo lo evidente.
Y lo evidente, en general, es que nadie, ni el más virtuoso está a salvo de la tentación de la máscara. Reconozcámoslo antes de que la vida se encargue de hacérnoslo ver.
Dejemos el maquillaje y mostrémonos, humildemente, tal como somos, con voluntad de Ser.
Georgina Trías
www.georginatrias.wordpress.com
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